Resumen
El envejecimiento alarga la vida de las personas, pero tiene un impacto adverso en la protección social, porque genera mayores costos de pensiones, salud y asistencia social. En Cuba, estos problemas se acentúan porque el
país tiene la población más envejecida del continente americano, con tendencia creciente. En el proceso de envejecimiento, la cohorte más joven de la población (0-14 años) disminuye, mientras que la más anciana (mayores
de 60) aumenta; la cohorte intermedia (15 a 59 años), la “productiva” que financia a las otras, primero crece y luego se reduce.